Narra
Dani
El
programa ha ido espectacular. Buena audiencia, buenos chistes, Pablete, el
invitado de diez, Dani al Aparato genial...y Anna. Programita redondo, de
diez.
No se lo
que me ha pasado hoy pero he ido a buscarla cual idiota. Necesitaba de ella,
necesitaba saber que no la había perdido para siempre. Y no, no la he perdido,
ahí sigue. La busco y ahí la está, esperándome con esa perfecta sonrisa.
Me suena
el móvil, veo la pantalla. Es Cristina. JESÚS! Ya son las ocho de la tarde...
Es que Flo y las reuniones... Mira que me hace perder tiempo el tío...
- Hola
Cris, dime!
- Hola
cielo. Nada era para preguntarte qué tal estás y recordarte que tienes que ir a
la estación de tren sobre las diez y media. - ostras es cierto! Tengo que ir a
por ella... Se me olvidaba...
- Sisi.
Ya lo sabía. Allí estaré, puntal como siempre. - Cojo la cazadora de cuero
negro en el camerino, las llaves en la mesita y salgo dirección al coche.
- Gracias
amorcito. - me dice ella cariñosa.
- Nada
Cris. Nos vemos en la estación a las diez y media. Y no me llames amorcito,
sabe que no me gusta... - le digo. - Te dejo que voy a conducir y quiero
mantener mis quince puntacos.
- Vaaale.
Chao. Te quiero.
- Chau
chau. Un besito. - le digo.
Subo al
coche. Enciendo y arranco dirección a mi piso.
Salgo de
plató y avanzo unos metros cuando me fijo en una chica rubia que va por la
acera. Esa no es Anna?
Voy
reduciendo la velocidad del coche y bajando la ventanilla del acompañante. Le
pito y ella lleva un susto. Se gira y cuando ve que soy yo me hace el corte de
manga. Sabía que esa iba a ser su reacción.
- ¿Te
llevo? - le digo.
-
No...mejor no Dani. - me dice ella. ¿Cómo? ¿Mejor no? ¿Pero qué le pasa? Si
odia andar…
- ¿Segura?
Éste asiento es muy cómodo... - le chantajeo. Se queda callada un par de
segundos como analizando las posibles respuestas a mi pregunta.
- Buenos,
si insistes... -me sonríe. ¡Lo sabía! ¡Lo sabía!
Narra
Anna
Joder yo
no entiendo como puede ser tan insistente a veces este tío... Si sólo
te lo ha dicho dos veces Anna... Me reprocha mi yo interior.
-
Bueno...si insistes... - acabo por decirle.
- Pues
veeeenga! Sube que estoy mal estacionado. - me dice él impaciente. Abro la
puerta del coche, subo y me abrocho el cinto.
-
Gracias. - le digo.
- Gracias no, soy como un taxi. Cuando llegue
al destino te cobro. - me dice él. Tonto es a veces... - Pero este taxista te
hace una propuesta. ¿Casa o café bombón? - me dice. No...no puede ser... No me
hagas esto Dani... Acabo de hablar con tu pareja... No me hagas propuestas
indecentes....