Narra Cris
Once menos cuarto. Estación de trenes de Atocha. Llevo esperando por mi pareja como media hora. Se supone que después de estar separado como doce horas lo que te apetece es ver a tu pareja, estar con ella... Pues no, él decidió llegar tarde porque se le pasó la hora, porque se despistó. Pero, ¿de qué va el tío éste? Es que tiene una cara... Le envío un mensaje hace veinticinco minutos y me dice que ya viene... ¡Y aún no llegó!
Ya me dará explicaciones, bueno, más me vale que me las dé.
Once menos cuarto. Estación de trenes de Atocha. Llevo esperando por mi pareja como media hora. Se supone que después de estar separado como doce horas lo que te apetece es ver a tu pareja, estar con ella... Pues no, él decidió llegar tarde porque se le pasó la hora, porque se despistó. Pero, ¿de qué va el tío éste? Es que tiene una cara... Le envío un mensaje hace veinticinco minutos y me dice que ya viene... ¡Y aún no llegó!
Ya me dará explicaciones, bueno, más me vale que me las dé.
Narra Anna
Las diez y veintisiete según marca el reloj del coche de Dani.
- Hemos llegado a su destino señorita. - me dice él.
Quedamos en silencio los dos durante unos segundos que a mí me parecen interminables minutos.
- ¿Subes a tomar algo de cena? - le ofrezco. No hemos comido nada. Dos horas y pico con dos cafés bombón y dos Coca-Colas. Se nos han ido volando las horas, estábamos tan concentrados poniéndonos al día que ni cuenta nos dimos de la hora.
- An...Anna... mejor otro día, ¿sí? - abro mucho los ojos y levanto las cejas como pidiendo una explicación. - Te...ten...tengo que ir a por Cris a la estación... - me dice él. Yo me quedo en silencio. Desabrocho el cinturón de seguridad, abrocho la chaqueta y abro la puerta.
- Nos vemos mañana. - le digo un tanto seca... MIERDA ANNA. Él no tiene la culpa...- Gracias por todo...
- No tienes por que agradecerme nada... Hasta mañana.
Cierro la puerta del coche y con la misma entro en mi edificio.
Dejo el bolso en la mesita del pasillo. Voy a la habitación, me desnudo y pongo mi pijama de ositos rosa de franela con los patucos a juego.
Con la misma voy a la cocina y me preparo un chocolate caliente y voy directa al sofá.
Allí, me tumbo boca arriba, pongo los brazos cubriendo la cara. Mi cabeza empieza a darle vueltas a todo.
"- Qué, ¿con Raúl bien, no? Parece que me has encontrado un buen sustituto... - en ese momento las palabras de Dani parecían cuchillos punzantes clavándose en toda mi persona.
- Sabes de sobra que eres insustituible para mí Dani...
- Quien lo diría, últimamente me ignoras lo que se dice mucho. - eso me dolió si cabía más...
- Es que igual el que me has reemplazado has sido tú y ni cuenta te has dado… Es muy cómodo culpar a otro…
- Anna, sabes de sobra que si tuviese que hacer alguna elección tú serías la primera y la única... "
Esa conversación se repite en mi cabeza mil y una veces, parece un disco rayado. ¿Por qué tantas vueltas?
¿Por qué entonces te has decidido ir? ¿Eh? ¡Maldito! ¿Por qué?
Una lágrima resbala por mi mejilla derecha...
Me prometí a mi misma que no me atormentaría más... Dani está con Cris y eso es así... No puedes pretender que se quedase contigo Anna, es su pareja, tú sólo una amiga... Intenta convencerme mi yo interior. Tiene razón, toda la razón del mundo, y yo lo entiendo, pero también tiene que entender que a mí me duela el alma saber que la prefiere a ella...
Ha tenido que empezar una relación para yo darme cuenta de que estaba enamorada hasta las trancas...
Las diez y veintisiete según marca el reloj del coche de Dani.
- Hemos llegado a su destino señorita. - me dice él.
Quedamos en silencio los dos durante unos segundos que a mí me parecen interminables minutos.
- ¿Subes a tomar algo de cena? - le ofrezco. No hemos comido nada. Dos horas y pico con dos cafés bombón y dos Coca-Colas. Se nos han ido volando las horas, estábamos tan concentrados poniéndonos al día que ni cuenta nos dimos de la hora.
- An...Anna... mejor otro día, ¿sí? - abro mucho los ojos y levanto las cejas como pidiendo una explicación. - Te...ten...tengo que ir a por Cris a la estación... - me dice él. Yo me quedo en silencio. Desabrocho el cinturón de seguridad, abrocho la chaqueta y abro la puerta.
- Nos vemos mañana. - le digo un tanto seca... MIERDA ANNA. Él no tiene la culpa...- Gracias por todo...
- No tienes por que agradecerme nada... Hasta mañana.
Cierro la puerta del coche y con la misma entro en mi edificio.
Dejo el bolso en la mesita del pasillo. Voy a la habitación, me desnudo y pongo mi pijama de ositos rosa de franela con los patucos a juego.
Con la misma voy a la cocina y me preparo un chocolate caliente y voy directa al sofá.
Allí, me tumbo boca arriba, pongo los brazos cubriendo la cara. Mi cabeza empieza a darle vueltas a todo.
"- Qué, ¿con Raúl bien, no? Parece que me has encontrado un buen sustituto... - en ese momento las palabras de Dani parecían cuchillos punzantes clavándose en toda mi persona.
- Sabes de sobra que eres insustituible para mí Dani...
- Quien lo diría, últimamente me ignoras lo que se dice mucho. - eso me dolió si cabía más...
- Es que igual el que me has reemplazado has sido tú y ni cuenta te has dado… Es muy cómodo culpar a otro…
- Anna, sabes de sobra que si tuviese que hacer alguna elección tú serías la primera y la única... "
Esa conversación se repite en mi cabeza mil y una veces, parece un disco rayado. ¿Por qué tantas vueltas?
¿Por qué entonces te has decidido ir? ¿Eh? ¡Maldito! ¿Por qué?
Una lágrima resbala por mi mejilla derecha...
Me prometí a mi misma que no me atormentaría más... Dani está con Cris y eso es así... No puedes pretender que se quedase contigo Anna, es su pareja, tú sólo una amiga... Intenta convencerme mi yo interior. Tiene razón, toda la razón del mundo, y yo lo entiendo, pero también tiene que entender que a mí me duela el alma saber que la prefiere a ella...
Ha tenido que empezar una relación para yo darme cuenta de que estaba enamorada hasta las trancas...
Narra Dani
Ojalá hubiese podido subir a tomarme algo con ella, es lo que más deseo en estos momentos pero...sé que Cris estará enfadada y con razón, y si ahora le digo que no puedo ir a buscarla...
Anna... Mi pequeñaja... Esos ojos azules viéndome con vergüenza, ese perfecto pendiente en la nariz, esa sonrisa inigualable hoy gracias a mí...
"Sabes de sobra que eres insustituible para mí Dani..." esa frase se repite constantemente en mi cabeza. Aun estoy ahí, aun tiene la esperanza de que vuelva.
Seguiré luchando, y ganaré la batalla. Yo tengo que ser el que la haga reír, yo tengo que ser quien la haga feliz y no Raúl...
Ojalá hubiese podido subir a tomarme algo con ella, es lo que más deseo en estos momentos pero...sé que Cris estará enfadada y con razón, y si ahora le digo que no puedo ir a buscarla...
Anna... Mi pequeñaja... Esos ojos azules viéndome con vergüenza, ese perfecto pendiente en la nariz, esa sonrisa inigualable hoy gracias a mí...
"Sabes de sobra que eres insustituible para mí Dani..." esa frase se repite constantemente en mi cabeza. Aun estoy ahí, aun tiene la esperanza de que vuelva.
Seguiré luchando, y ganaré la batalla. Yo tengo que ser el que la haga reír, yo tengo que ser quien la haga feliz y no Raúl...
No hay comentarios:
Publicar un comentario