miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿Qué hago?

Narra Anna
Escucho atentamente lo que Dani me está acabando de contar. Al parecer Cris terminó con lo suyo… y no sé el porqué pero me siento culpable de que eso haya sucedido… Pero por otra parte una alegría aparece en mi interior, Dani sólo, soltero de nuevo…
-      Mmmm… Dani, yo creo que Cris si tiene razón, a veces tenemos la solución a nuestros problemas delante de la cara y no la vemos… - le digo con doble sentido. El frunce el ceño. – Digo… que igual no hay que conformarse con lo primero que tienes, es decir, a veces hay que buscar un poco más y un poquito mejor… Mírame a mí, después de un año y medio con Miki y soltera de nuevo… Buscando a mi media naranja… o a mi medio limón! – le digo en broma y le hecho la lengua. El suelta una gran carcajada. Bien, ¡eso es lo que yo quería!
-      Dios, tus chistes son tan malos en el programa como fuera… - me dice él. De repente ambos nos callamos y él se queda viéndome, con la mirada fija, a los ojos. Yo bajo la vista avergonzada, jamás fui capaz de mantenerle la mirada… me pone muy nerviosa. – Gracias Anna.
Levanto de nuevo la cabeza y ahora soy yo la que frunce el ceño, no entiendo lo que me quiere decir…
-      Sí, que gracias por estar aquí a pesar de todo. A pesar de haberte fallado estas últimas semanas. Gracias. – Se acerca a mí poco a poco y posa sus labios sobre mi mejilla durante unos segundos, yo presiono mi cara un poco más fuerte sobre sus labios y una leve sonrisa invade mi cara.
-       No tienes porque dármelas Dani, dije que siempre estaría aquí, apoyándote…
-      Pues si… - baja la mirada como avergonzándose por lo ocurrido en estos últimos días…

Narra Dani
Es ella, es ella. Tiene que ser ella, sí o sí. Pienso en ella cada dos por tres, pase lo que me pase siempre está ahí, tanto físicamente como en mis pensamientos, siempre consigue hacerme sonreír tenga el problema que tenga, cuando está a mi lado me siento como en casa, me siento protegido, me siento feliz, me siento en mi lugar…
Y cuando nos besamos… Aquel catorce de febrero… ¡Oh! Inolvidable catorce de febrero… Tengo clavado ese día en mi corazón… ¿Por qué? Porque tiene que ser ella, sino darme una explicación mejor, una explicación coherente… darme el porqué de que ella siempre esté ahí… ¡No lo tiene!
No hay explicaciones… La única explicación que hay es que está. Y si alguien SIEMPRE está es porque hay un querer… Si, yo no estuve estos últimos días, pero fue porque fui imbécil, porque intenté apartarla de mi camino para no hacerme más daño, para no sufrir cuando ella estuviese con Miki… y, ¿qué nos pasó? Que justo el día que yo empecé con Cris, ella terminó con Miki… Mira si no es cabrón el destino…
Pero, ¿ahora qué hay? NADA. Estamos solteros los dos…
Y, ¿por qué no intentarlo?
Pero la preguntas es cómo… No se, siempre fuimos tan buenos amigos… aun que en nuestros actos muchas veces siempre hubiese un doble sentido de todo… Nos amoldamos a eso, a ser amigos… y ahora a ver quien nos saca de ahí… Porque yo no se que hacer, como actuar, como hacerle entender que igual no la veo como una simple amiga, que la veo como algo más…
De reoente me sudan las manos, estoy nervioso por una chica y os aseguro que eso nos es normal en mí… Siempre suelo causar yo ese efecto… el ponerlas nerviosas, pero Anna me ha puesto a mí en cuento la idea de ser algo más que amigos ha invadido mi cabeza…
Que bonito sería despertarme y al abrir los ojos ver esa cara angelical… Poder prepararle el desayuno y darle un beso de buenos días…
¿Me lanzo? ¿Arriesgo mi amistad? ¿Me expongo a perderla para siempre? No se que hacer…
El que no arriesga no gana Daniel… ¿A caso prefieres estar siempre ocupando el puesto de amigo? No te entiendo… me reprocha un yo interior muy cabreado.
No lo sé… no se que hacer… no la quiero perder como amiga pero tampoco la quiero perder como pareja… Noto que a su lado sería el hombre más feliz sobre la faz de la Tierra.
¿Qué hago?

-      Anna… 

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