Narra Anna
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¡Oh! Raúl… Pásame a Cris, por favor, es importante. – le digo
nerviosa.
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Ahora voy. – Al parecer la parejita van a pasar la Noche
Buena juntos… jo, que envidia me dan… a mí también me gustaría pasarla bien
acompañada…
-
¿Anna? ¿Qué pasa? Me ha dicho Raúl que necesitabas hablar
conmigo, que esa urgente…
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Si…bueno…no…no es tan urgente…para ti no…pero…a mi si…si me
urge… - le digo con un nerviosismo cada vez más acentuado.
-
Dime, dime. – me dice cual Maruja.
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Es…es…sobre Dani, ya sabes…
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Oiii… Qué raro, te diría que me sorprende, pero ya no… - y
suelta una risita de complicidad.
-
Bueno… es que… es que… le estuve dando vueltas al asunto. –
hago una pausa. – Muchas vueltas… y… bueno… se me pasó por la mente que… que…
bueno… ya sabes… - de repente se me hace un nudo en la garganta y toda la
predisposición que tenía para preguntarle si soy yo la chica desaparece.
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Ya sé qué, ¿Anna? – me dice ella al otro lado de la línea.
-
Eso… que se me pasó por la mente después de mucho pensar y
romper la cabeza, que igual… en un remoto caso… tal vez… la chica… la chica de
la que Dani está enamorado sea… sea…
-
¿QUIÉN SEA ANNA? – me grita impaciente al otro lado.
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Sea yo… - le digo en un tono inaudible.
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¡JAJAJA! – siento como Cris se ríe.
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Agggg… lo sé… sé que es una tontería… no sé cómo se me pudo
pasar por la cabeza… - digo desganada ante la respuesta de Cris.
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¡NO! Nonono. ¡Espera! – me dice ella. – Me río porque por
fin, POR FIN, te diste cuenta, ¡cacho guarra! Pensé que iba a tener que ponerte
un cartel. – me dice ella muy emocionada.
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En… en… ¿en serio soy yo? – le pregunto incrédula.
-
Y, ¿por qué no ibas a ser tú Anna? – me pregunta asombrada. –
Si estás tope buenorra y eres muy simpática…
-
No…no…no lo sé… - lo veía tan inalcanzable… veía que se
fijaba en mil tía diferente y que ninguna era yo… y que… y que ahora descubra
que le gusto… me choca.
-
Haz lo que tengas que hacer Anna. ¡No pierdas más el tiempo!
– me ordena.
Tras un rato hablando
nos despedimos. Y comienzo a idear mi plan.
Narra Dani
Doce en punto. Felicitaciones. Tirones de orejas.
Abrazos. Besos. Pues eso… Bienvenidos 29.
Mi madre me trae su regalo, lo abro, un reloj. Es
precioso, negro.
Mis abuelos me traen el suyo, una chaqueta roja
de punto. Me encanta.
Nacho se acerca con el suyo. De los dos que me
han dado es el más grande, es una caja rectangular. La abro, unas Converse en
rojo, a juego con la chaqueta.
¡Qué guay! Los regalos han sido maravillosos.
Acto seguido me traen la tarta con las 29 velas, que tras cantar el Cumpleaños feliz, se apagan. De nuevo
besos y abrazos. Todo es muy monótono, como todos los años.
Suena el timbre. Veo el reloj, doce y diez…
Imposible que sean mis amigos, mi madre tiene como regla que no vengan antes de
y cuarto, pero igual se les fue la hora.
Me levanto de la silla, veo a mi madre, parece un
poco enfadada. Ui… me dirijo a la puerta listo para echarles una pequeña
bronca, pero cuando abro la puerta… Me quedo a cuadros.
-
A… An… ¿Anna? – no sé qué decir, no sé qué hacer, no sé ni
como respirar… - ¿Qu…que…qué haces aquí?
Hola me acabo de leer entera tu historia escribes genial y por dios siguiente cuanto antes,a ver q pasa q estoy muy intrigada
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